Con una mirada puesta en el mediano plazo, un nuevo desarrollo corporativo en el microcentro rosarino incorpora la tokenización como vía de acceso a activos tangibles, combinando innovación financiera, planificación urbana y confianza en la economía real.
En un escenario donde la tecnología empieza a redefinir el vínculo entre las personas y la inversión, Rosario se prepara para dar un paso concreto que une desarrollo urbano y nuevas herramientas financieras. Grupo Transatlántica y Fundar anunciaron el lanzamiento de Lena Buró, un proyecto de oficinas premium previsto para febrero de 2026 que introduce la tokenización inmobiliaria aplicada a un activo real en el corazón de la ciudad.
Ubicado en Rioja 1187, una de las arterias históricas y comerciales del microcentro, Lena Buró propone la renovación de toda una cuadra a partir de un edificio corporativo de 4.500 m², concebido para responder a las dinámicas actuales del trabajo profesional y empresarial, con foco en flexibilidad, sustentabilidad y bienestar. Más allá de su impacto arquitectónico, el proyecto incorpora una lógica de inversión que busca ampliar el acceso al mercado inmobiliario sin perder anclaje en el ladrillo.
La tokenización, a diferencia de otros instrumentos digitales, no genera activos abstractos, sino que representa bienes reales en formato digital. En el caso de Lena Buró, esta tecnología permite fraccionar, trazar y administrar la inversión sobre un proyecto tangible, reduciendo barreras de entrada y aportando mayor transparencia. En un contexto como el argentino, donde preservar valor y diversificar es una prioridad, esta modalidad se consolida como una alternativa concreta y alineada con el largo plazo.
El desarrollo es resultado de una alianza estratégica entre Grupo Transatlántica y Fundar, que combina trayectoria en negocios, finanzas y real estate con una visión urbana integral. Lena Buró no se plantea solo como un edificio de oficinas, sino como una intervención que busca revitalizar el microcentro rosarino y acompañar su transformación hacia un polo atractivo para empresas, profesionales e inversores.
“Lena Buró es nuestra respuesta a la necesidad de profundizar la revitalización del microcentro. Este proyecto no es solo un edificio; es una inversión en infraestructura corporativa de vanguardia y un generador de oportunidades que refleja nuestra profunda confianza en el potencial del corazón de la ciudad”, señaló Horacio Angeli, Presidente de Grupo Transatlántica.
El diseño del edificio contempla más de 4.500 m² de superficies flexibles, con unidades modulables que van desde los 35 hasta los 300 m², pensadas para adaptarse tanto a estudios profesionales como a empresas de servicios y corporaciones. Esta versatilidad lo convierte en un activo dinámico, alineado con las nuevas modalidades de trabajo híbrido y colaborativo que ganaron protagonismo en los últimos años.
La propuesta se completa con un enfoque integral en la experiencia laboral, que incluye un local comercial en planta baja, cocheras, facilidades para movilidad sustentable, generador eléctrico de respaldo y criterios de eficiencia energética orientados al confort cotidiano. Estos atributos buscan responder a las demandas actuales del mercado corporativo, donde el bienestar y la sustentabilidad son factores clave de decisión.
“Esta alianza nos permite fusionar la experiencia en desarrollos inmobiliarios de alto nivel con una propuesta de diseño que prioriza el bienestar y la sustentabilidad. Lena Buró será un referente de cómo deben ser los espacios de trabajo del futuro en Rosario”, agregó Angeli.
Uno de los diferenciales del proyecto estará en su noveno piso, concebido como un verdadero remanso urbano en altura. Allí se desarrollará una terraza jardín con áreas verdes y un salón de usos múltiples pensado para reuniones, capacitaciones o instancias de trabajo colaborativo al aire libre, incorporando naturaleza en pleno ritmo urbano y aportando valor al edificio en el largo plazo.
Lena Buró sintetiza así una nueva etapa del desarrollo inmobiliario, donde los activos reales se combinan con herramientas digitales para hacer más accesible, eficiente y transparente la inversión. La tokenización deja de ser una tendencia abstracta para convertirse en un instrumento concreto que canaliza capital hacia proyectos que transforman la ciudad y su dinámica económica.
Con esta iniciativa, Grupo Transatlántica y Fundar refuerzan la proyección del microcentro rosarino como un espacio atractivo para invertir, emprender y trabajar, demostrando que la innovación financiera y el desarrollo urbano pueden avanzar de manera complementaria.










